martes, 29 de mayo de 2012

El futuro fuiste tú

De ciertos cadáveres brotan flores
o náuseas
o gusanos.
De ciertos rostros tristezas,
fisuras,
contradanzas.
Del silencio,
ese formato imprescindible,
nacen las cenizas,
la esperanza,
y surgen entonces de las palabras
otro tipo de distancias
ni tan necesarias ni tan tajantemente irremediables.

Basicamente,
de ti y de mí
se dan los miedos,
el exilio,
esa sangre derramada por exhausta,
pero también,
cómo no,
han de darse entonces
la lealtad,
el dorado cáliz,
las palabras
tan necesarias
y también tan tajantemente irremediables.



De nuestro cadáver
surgirá,
no cabe duda,
un buen futuro por vivir o acreditar,
quién sabe,
una uz,
una rosa del sur
o
un hermosísimo serbal (en flor) de cazadores.





Dedicado a la turca. Sin más ni menos.

lunes, 28 de mayo de 2012

Haikus





Lluvia ácida.
Pabellón dorado
tu regazo.



A tumba abierta
tomas el sol
tras el chubasco.



¿Qué es la utopía?
 Sopa de letras esparcidas
 que escriben utopías.



Hueso roído,
perro perdido
entre las fosas.



Soy un creyente
del gran Dios Hongo.
Hecatombes sin diptongo.



Las estatuas
son viejas desnudas.
Nunca envejecen.



Hablo frente al espejo
y el vaho me contesta.
Todo es silencio salvo tu imagen.







Dedicado a la gitana, que llegó como quien se va o inclusive se mantiene.
Con todo mi cariño.

Back in the dog house

El perro lame
los pies del negro
sentado
a los pies del cercado
mientras
toca su vieja y maltrecha
guitarra descordada
y los paletos blancos
los observan en silencio
desde el otro lado del camino
repletos de desprecio
y de distancia
desde su camioneta Chevro


Los grillos rasgando el aire
 el calor
la red metálica oxidada
la valla a medio pintar
en amarillo
el odio y los desprecios
 eso no es blues
pero sí
en cambio
el modo en que el negro
le lanza al perro
su collar de cuero negro
para que éste se lo regrese
entre los dientes
babeando
y la camioneta siga su camino
ensombrando
el sol por el polvo que levanta
y
que cae muy lentamente
sobre el agua sucia de los charcos.

Back in the dog house. Seasick Steve

domingo, 27 de mayo de 2012

Hombre ola




















El viejo samurái derramaba agua helada
sobre su espada
con la rítmica propia del kabuki
y la extendía lentamente
por el filo
con un paño de lino blanco
ribeteado de flores
mientras tanto su wakashu
lo observaba
relamiéndose en silencio
a la espera de la noche
donde el amor
entre los hombres
es como un relámpago lejano
que siesga en dos el firmamento
sobre un prado de lirios
acantilado frente a un mar
que ola tras ola
se transformará en oleaje.




Live Khoomii

sábado, 26 de mayo de 2012

Anticristo


Besarte es como lamer
avidamente
una piedra de carbón
yesca empapada por la lluvia

Observar tus movimientos
es una caída
lenta y gélida
desde la cima colosal de una montaña
hasta el abismo
mientras las paredes de afiladísima piedra
te desgarran metro a metro
como en un cuento de Piñera

Hueles como huele un hogar deshabitado
mohoso
triste
abandonado e incierto
repleto de umbrales que no sustentan
otra cosa que un destierro

y no me atrevo ni a tocarte
con la punta de los dedos
temeroso de tu cuerpo desnudo
pero no me queda otra que darme a mis sustentos
y
mamo la leche de tus pechos
esa leche agria
esa sepultura donde saciar el hambre
esa porqueriza


eres la madre
y yo el elegido predispuesto
a poner todo en su sitio
en el futuro
es decir
al borde infame del acantilado
desde el cual
la resurección del padre
cobrará sentido
a los pies de ese mar de cadáveres y ángeles

la muerte es una estupidez
lo divertido y lo eficaz es el destino.


viernes, 25 de mayo de 2012

Hipérbole

"Sola, después, de lo negro surgía
tu mirada"

Gil de Biedma
 





Las psilocybes hacían su trabajo
y todo comenzaba
como era de esperar
a dilatarse
irreparablemente en su sesera

las persianas se volvían contraluces
las contraluces muchedumbres
los desconocidos sombras
luciérnagas
susurros
y su respiración
algo así como un bostezo

quiso abrir los ojos
horas más tarde
pero se había arrancado los párpados
con una cuchilla de afeitar
en una noche inolvidable
con
una disposición al desconcierto
propia
más bien
de esa estupidez endémica en los poetas.

Diplomacia


Huelo tus manos
que aproximas a mi rostro
 dulcemente
bajo las sábanas

y guardo el secreto





apestas
vida mía.

Nocturno


Era una amanecida gélida de invierno
y mientras sus colegas
se preparaban en el coche
el penúltimo tiro
para aguantar el ritmo hasta la tarde
Manuel se acercó justo hasta la orilla
de la playa de los Alemanes
y
se puso a mear
sobre el Atlántico
ronco y oscuro como siempre se ve en Lira
sin darse cuenta
de como las algas destrozadas
que el oleaje mecía mansamente
se le pegaban a los zapatos
y un pútrido cadáver flotaba sobre el agua
a escasos metros de distancia
hinchado
azul
y
medio devorado por los peces
como
en un lienzo emborronado de Callipari
o Febles
                                                                                    o Eduardo Labombarda.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Historia natural



















Te carcomería a besos,
pensaba
para sí
la entrañable larvita de Hylotrupes
cada vez que se cruzaba
frente a la puerta en abeto rojo
de Notre Dame,
pero sin perder de vista
el vuelo
en raso y pretencioso
de los mirlos,
las lavanderas,
y ante todo de los gorriones,
que solían imitar cuando trinaban
La vie en rose
en versión de Piaf,
Édith.


...y en su caso la de don Louis Armstrong
soplando la trompeta.

Infinito


"Eu creo que iste mundo                                                            
é moi fecundo"

Celso Emilio Ferreiro



 
Estoy tan cerca de ti
que te hago sombra
aunque el sol
esa luminaria colosal
ese destello
ande de profeta en otros términos
en otros derroteros
en otras diferentes 

alejadas 
revelaciones 

pretextos






Estoy tan cerca de ti 
que nuestro más íntimo recuerdo
es una persecución
y
no un encuentro.

Cada uno a lo suyo

No se manifestaba
por indignación
o rabia
o por principios
si no por esa calentura
que le entraba en la entrepierna
cada vez que se enfrentaba
a los antidisturbios
voz y puño en alto
a la espera
de la ansiada hostia consiguiente
de alguno de aquellos
esbirros del gobierno
grandes
musculosos
y sin un ápice de conciencia

ese delicioso último umbral de su estremecimiento.

martes, 22 de mayo de 2012

Cérémonie



















Te observo
pero
inevitablemente
te olvido
como la llamita recien apagada
de mi última cerilla.

Inevitablemente,
sí,
eres mi más perfecta interrogativa.

lunes, 21 de mayo de 2012

La leyenda del bebedor de fuel

Me aburre la espera

Cuando todos estéis muertos
y camine sobre vosotros
partiendo en pedazos
vuestros huesos resecos
vuestros cráneos ya vacíos
por el peso insoportabe de mis pasos
hundiéndolos bajo las heces
 entonces
y
solo entonces
no resultará igual de reprochable
el escuchar voz en alto
mi alarido
esa declaración de principos e infinitos




Soy Dios


putos estúpidos de los cojones.



domingo, 20 de mayo de 2012

El musgo

No eras tú
y ambos lo sabemos
era mi mirada
la luminosa fascinación
por relatarte historias
que no eran más que una patraña
fue mi soledad

quizás no seas consciente
pero volveremos nuestras cabezas
con la única esperanza
de encontrarnos
no uno a la otra
si no
basicamente
ese alfombrado de las huellas
que al separarnos
iremos marcando a fuego
sobre nosotros
sobre el recuerdo
sobre ese imperio que juntos levantamos
de la mano
poderosos como dioses
y entrambos
pobres locos
nos empeñamos en no reconocerlo
y olvidarlo
aullando
como lobos
sobre un acantilado


No
no fuiste tú
Algún día 
cruzaremos juntos
de la mano
la invernía.

Ánima lisa

Cavar la tierra helada
bajo la lluvia
con el cálido vaho diluyéndose
sobre tu rostro
a medida que se da al mundo
que te rodea

las manos agarrotadas y doloridas
que se aferran a la pala
y la humillación de los verdugos
los asesinos
a tus espaldas
y una única certeza
que dibuja sobre tu nuca
la mueca del arma
que destroza tu cráneo
atravesándolo de lado a lado
con una bala
supersónica
que tras traspasarte seguirá viajando varios metros
si antes no se topa en su camino
algún contratiempo
en forma de árbol o roca o alimaña
o seguir volando
quizás
sin más empeño ni dialéctica
que la de perder potencia
y poco a poco
y velozmente
dejarse caer sencillamente sobre el fango
como ese vuelo silencioso de las garzas
que a ti
mi amor
mi único refugio
te resultaba siempre tan sinceramente
hermoso.